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7. Panorama de los orígenes del confesionalismo
del siglo XVIII
al siglo XX
La mayoría de las confesiones reformadas se originaron, como
pudimos ver, en el siglo XVI; con algunas excepciones, el proceso del
confesionalismo terminó alrededor de 1580. En el siglo XVII, en
el contexto de la ortodoxia reformada-protestante nacieron dos nuevos
textos muy influyentes: los Cánones de Dort en los Países
Bajos y la Confesión de Westminster en Inglaterra y Escocia.
En el siglo XVIII no se elaboraron nuevas confesiones, pero en el siglo
XIX fueron promulgadas varias. La mayoría de ellas nació debido
a las divisiones existentes dentro de la iglesia reformada: por ejemplo,
se fundaron las iglesias reformadas libres a partir de los movimientos
de avivamiento, para distanciarse de la iglesia oficial que a muchos
les parecía demasiado liberal. Este proceso tuvo lugar en Suiza
y Francia, pero también en los Estados Unidos de América.
Durante el siglo XX, se elaboró un número creciente de
nuevas confesiones en las iglesias reformadas, principalmente debido
a tres razones: Por un lado, muchas iglesias reformadas jóvenes
en el Nuevo Mundo buscaban independizarse de Europa y formular su fe
enmarcada en su propio contexto. Por otro lado, las unificaciones con
las iglesias de otras confesiones llevaban a la elaboración de
nuevas escrituras confesionales. En un tercer momento, los nuevos desafíos
llevaban a los hombres a redescubrir los mensajes evangélicos,
sobre todo en Alemania (Declaración Teológica de Barmen),
en los Estados Unidos de América y en Sudáfrica (Confesión
de Velar). En las Lecciones 9 y 10 se tratará esta temática
de forma más profunda.
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